sábado, 20 de octubre de 2012

11 LOS GLÓBULOS BLANCOS O LEUCOCITOS

Los glóbulos blancos o leucocitos son enviados a través de la sangre a los sitios de la infección, donde defienden el cuerpo contra microorganismos invasores y agentes extraños en conjunción con los anticuerpos y agentes proteínicos de la sangre. A pesar de su nombre genera, los glóbulos blancos comprenden 5 líneas celulares independientes denominados: neutrófilos, eosinófilos, basófilos, linfocitos y monocitos. Estas 5 líneas se derivan de tres líneas de desarrollo, la línea mieloide la línea linfoide y la línea monocítica.

Las células maduras de la línea mieloide (neutrófilos, eosinófilos y basófilos) son denominados granulocitos basados en su apariencia después de ser coloreados con colorantes policrómicos como el Wright. Los núcleos de los granulocitos más maduros poseen núcleos que se han dividido parcialmente en dos o más hasta cinco lóbulos interconectados por líneas de cromatina. Esta disposición del núcleo les otorga una apariencia multinucleada, por lo que también son conocidos por leucocitos polimorfonucleados.

Los linfocitos y los monocitos se conocen como leucocitos agranulados, y sus núcleos generalmente mantienen una morfología normal, por lo que también de los denomina leucocitos mononucleados. Encontrar a los cinco guardianes del cuerpo de forma simultánea es un evento raro, tan raro que solo se conoce una microfotografía de tal evento. Esto se debe a que algunosleucocitos como los monocitos son muy poco comunes y es raro encontrarlos solos, menos aun con los demás leucocitos.

Referencias básicas: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011, 2014; Karp, 2013; Mauseth, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Ross & Pawlina, 2011; Silverthorn et al., 2010; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

11.1 Leucocitos neutrófilos

Los leucocitos neutrófilos son el tipo de leucocito con mayor prevalencia en la sangre periférica la mayoría del tiempo (40-75% de todos los leucocitos). Los neutrófilos fagocitos “en la imagen siguiente se lo muestra fagocitando a una bacteria de antrax” con apariencia de amebas y representan la primer línea de defensa celular del organismo, en una respuesta inflamatoria son los primeros en llegar al sitio de la alarma. Los neutrófilos son una piedra angular del sistema inmune, ya que ellos son los de dan la alarma a las siguientes líneas celulares de leucocitos, defectos en el funcionamiento de estas células conlleva con rapidez a una infección masiva y de manera casi inevitable a la muerte.

La misión primaria de los neutrófilos es encontrar bacterias u hongos y neutralizarlos mediante un proceso de fagocitosis (una célula engloba a otra y luego la mata). El proceso puede dividirse en cuatro pasos:

En el primer paso la célula intrusa es marcada por anticuerpos circulantes en sangre que se unen a ella. Esto la marca como un agente extraño. En otras ocasiones la bacteria simplemente libera factores quimiotácticos que atraen a los neutrófilos. Los neutrófilos reconocen a la célula intrusa como tal gracias a las marcas de los anticuerpos. Sin embargo, el sistema inmune es altamente redundante, la célula intrusa también puede interactuar con proteínas de membrana de los linfocitos o de las plaquetas, lo cual puede activar señales de alarma que atraen a los neutrófilos. En el segundo paso, los neutrófilos activan sus característica más amebiana, fagocitando a la célula intrusa por medio de una deformación de su membrana celular, la cual rodea al intruso hasta embolsarlo en un organelo en el interior. La fagocitosis es facilitada cuando la célula intrusa está cubierta con proteínas defensivas denominadas opsoninas. En el tercer paso tenemos una bolsa interna en el neutrófilo que contiene la célula extraña, a esta bolsa la denominaremos fagosoma. Activación de la fagocitosis, generalmente se da por  la adhesión de proteínas Ig (anticuerpos también llamadas inmunoglobulinas) al cuerpo extraño, cuando el neutrófilo entra en contacto con las Ig se activa la respuesta de fagocitosis.

Neutrófilo tal como se ve al microscopio de una muestra de frotis de sangre periférica.

En el paso cuatro, las proteínas de la membrana del fagosoma son activadas, y además otras vesículas del neutrófilo producidas en los gránulos se unen al fagosoma, descargando enzimas proteolíticas y también la generación de iones superoxido. La mezcla final  se denomina Descarga oxidativa o Descarga respiratoria. Esta Descarga mata la célula intrusa.

Fagocitosis de una bacteria por parte de un leucocito neutrófilo. El video se encuentra acelerado para poder notar el movimiento.

Referencias básicas: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011, 2014; Karp, 2013; Mauseth, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Ross & Pawlina, 2011; Silverthorn et al., 2010; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

11.2 Leucocitos eosinófilos

Los leucocitos basófilos son células del sistema inmune especializadas en la defensa contra parásitos de tipo eucariótico. Su conteo en sangre es muy bajo y encontrarlos en un frotis normalmente es más un asunto de suerte que otra cosa.  Junto con los basófilos representan entre el 1% y el 6% del total de leucocitos en condiciones normales. Aunque los eosinófilos son raros, cuando se los encuentra son fáciles de identificar debido a su apariencia característica. Como su nombre implica, los eosinófilos capturan con fortaleza el colorante eosina tornándose anaranjados/rojos. En la microfotografía siguiente tenemos un frotis de sangre con dos leucocitos (E) eosinófilo y (N) neutrófilo.

Como los neutrófilos, los eosinófilos migran a los sitios de inflamación, y al llegar su arma principal es la descarga metabólica (mezcla de enzimas proteolíticas con radicales libres superóxido). Los eosinófilos participan en la defensa contra infecciones de parásitos eucarióticos multicelulares como las de gusanos planos, aunque también se los relaciona con el cierre de heridas y con las respuestas alérgicas  contribuyendo a inflamaciones crónicas.

Referencias básicas: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011, 2014; Karp, 2013; Mauseth, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Ross & Pawlina, 2011; Silverthorn et al., 2010; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

11.3 Leucocitos basófilos

Una de las funciones principales de los basófilos es la de incrementar la señal de alarma, favoreciendo las señales para la migración de los neutrófilos y los eosinófilos. Como los anteriores, los basófilos son leucocitos granulares polimorfonucleados, aunque su conteo en sangre normal es muy bajo, su porcentaje es entre el 0% y el 2%. Los gránulos de los basófilos poseen proteínas anticoagulantes y vasodilatadores como la heparina y la histamina, esto le permite a la sangre fluir con mayor libertad al sitio de la inflamación “lo cual favorece la hinchazón, incrementa la temperatura en la zona y la pone muy roja”. Esta hinchazón o mejor dicho, este incremento en el flujo de sangre en los vasos sanguíneos le permiten a los leucocitos neutrófilos y eosinófilos llegar con mayor velocidad y probabilidad a la zona de la inflamación.

Los leucocitos basófilos se caracterizan por una densa concentración de gránulos, los cuales producen las proteínas se alarma (inflamatorias, anticoagulantes y basodilatadoras). Adicionalmente, también segregan otras proteínas de alarma como las prostaglandinas y las leucotrienas. Los basófilos segregan casi las mismas proteínas inflamatorias que los mastocitos, y son activados por el reconocimiento de la inmunoglobulina E, de señales de heridas externas o por algunas drogas. El polen y otras sustancias pueden activarlos también, generando una señal de alarma innecesaria inflamando las zonas en contacto, lo cual genera una reacción alérgica.

Referencias básicas: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011, 2014; Karp, 2013; Mauseth, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Ross & Pawlina, 2011; Silverthorn et al., 2010; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

11.4 Los leucocitos linfocitos

Cerca del 16% al 45% de los leucocitos son linfocitos. Los linfocitos se subdividen en dos grupos principales, los linfocitos B generadores de anticuerpo y diversas clases de linfocitos T, de entre los cuales los más famosos son los citotóxicos. Morfológicamente un linfocito B es indistinguible de un linfocito T en un frotis de sangre.

La identificación por lo tanto debe realizarse por métodos de inmunofluoresencia, donde se utilizan anticuerpos marcados para las proteínas específicas de cada linfocito. Al microscopio, los linfocitos aparecen con un núcleo muy denso y purpura que es bastante grande en comparación con el resto de la célula que parece un mero borde muy delgado. Existe otra línea de linfocitos generalmente no relacionados como tales, denominados células asesinas naturales, las cuales poseen un citoplasma más amplio, y prácticamente se asemejan a los monocitos. La mayoría de los linfocitos circulantes son del tipo T (linfocitos timo-dependientes), y se los clasifica como linfocitos T efectores, linfocitos T citotóxicos y células asesinas naturales.

Entre el 20% y el 30% de los linfocitos circulantes son del tipo B, las cuales se encargan de la síntesis de anticuerpos. Los linfocitos B son dependientes del tuétano, el núcleo de los huesos (en inglés hueso es Bone, por lo que al denominarlos linfocitos dependientes del hueso sería Bone lymphocytes, de allí la gran B de los linfocitos B)

Cuando los receptores de membrana de un linfocito B detectan su activador (antígeno) especifico inducen dos respuestas, la primera es una reproducción clonal del linfocito, y la segunda, hacen que este empiece a segregar anticuerpos que se unen de la misma manera al mismo antígeno exacto, lo cual dispara otras respuestas y líneas celulares en el sistema inmune. Existe otra línea celular de linfocitos llamada células nulas (null cell) cuyas funciones no han sido elucidadas de manera precisa, aunque se ha hipotetizado que están relacionadas junto con los linfocitos T citotóxicos en la respuesta contra virus y tumores cancerígenos.

Referencias básicas: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011, 2014; Karp, 2013; Mauseth, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Ross & Pawlina, 2011; Silverthorn et al., 2010; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

11.5 Los leucocitos monocitos

Al igual de los linfocitos, los monocitos son leucocitos carecen de gránulos con un núcleo simple “a veces”. Los monocitos representan entre el 4% y el 10% del total de leucocitos. Los monocitos son células fagocíticas que se distinguen de los linfocitos debido a su color más grisáceo de citoplasma cuando se los colorea con Wright. En ocasiones, el núcleo de los monocitos puede asemejarse a una herradura o a un frijol o ser ovoide.

Al activarse los monocitos migran al tejido infectado, una vez en el lugar se transforman de los macrófagos, las cuales son células grandes de apariencia amebiana. Los macrófagos contienen gránulos, las cuales son vesículas cargadas de enzimas  proteolíticas que se utiliza para matar y digerir a las bacterias y demás células extrañas.

Los monocitos al activarse generan varias lineas celulares, en general hablamos de dos tipos generales que varían mucho en muchos subtipos independientes. Uno de los ghrandes grupos de monocitos maduros son los macrófagos encargados de deborar células extrañas y de activar al a los linfictos T. El otro grupo es el de las células dendriticas, las cuales son fagocitos, aunque estas últimas permanecen en el nódulo linfático.

Referencias básicas: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011, 2014; Karp, 2013; Mauseth, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Ross & Pawlina, 2011; Silverthorn et al., 2010; Stern et al., 2008; Wayne, 2009)

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